En los últimos años el mundo de la empresa ha experimentado importantes cambios, en la forma de gestión de la propia organización, en la manera de relacionarse con los clientes o la forma de hacer marketing. La innovación, las nuevas tecnologías, las redes sociales y el management han cambiado la forma de hacer negocios y el modelo empresarial como lo entendíamos hace años poco tiene que ver con el de hoy en día.
En este sentido, las personas que trabajan en una organización han cobrado gran relevancia en el mundo empresarial extendiéndose la idea de que las personas hacen a `la empresa’, por lo que la marca personal de cada individuo influye decididamente en la empresa.
La marca personal o el personal branding es un concepto que se refiere a considerarse uno mismo como un sello, con ánimo de diferenciarse y conseguir mayor éxito tanto en las relaciones sociales como en las profesionales, puesto que lo que una persona proyecta a sus clientes o proveedores influye en la propia organización. Si la empresa cuenta con empleados y directivos que saben construir y gestionar bien su marca personal la compañía también saldrá beneficiada.
¿Qué cualidades debe tener un líder ahora? Desde luego un equilibrio entre razón y emoción, entre creatividad y resultados, entre valores y balances.
Las grandes revoluciones en la historia de la humanidad normalmente han tenido como detonante nuevas ideas, nuevas formas de enfocar anteriores certezas ahora cuestionadas. A menudo, suceden realizando conexiones entre ideas y experiencias que nadie antes había conectado y, adicionalmente, una vez hechas, hay que saber comunicarlas e implementarlas.
La imaginación inspira, la creatividad contextualiza, la innovación impulsa, los resultados demuestran y los valores mantienen y diferencian.
Un directivo y sobre todo una directiva deben cultivar todos estos aspectos pero también han de ser capaces de cuidarlos, comunicarlos y gestionarlos. Como las marcas. Una vez más se rompe el modelo cartesiano: razón/emoción, profesional/ personal, analógico/digital. La marca directiva es un producto único en sí mismo, único e indivisible y necesita establecer una estrategia de inteligencia del conocimiento y del sentimiento de su marca personal o reputación (personal branding). Como las marcas.
La marca directiva es un valor añadido en las compañías a los resultados. El directivo o la directiva proyectan la imagen de su compañía pero, indudablemente, también de sí mismos, los cuales deben aprender a valorar la importancia de saber gestionarla como una vacuna imprescindible en una era en la que tenemos la oportunidad de pasar de la homogeneidad estéril a la diversidad fértil. En un entorno hipercompetitivo, la diferencia es ser único.
La antigua lealtad era vertical, a una jerarquía, ibas saltando de escalón en escalón, pisoteando a quien te encontrases en el ascenso de una carrera profesional constituida por peldaños de una escalera de esclavitud de los cubículos empresariales, en los que Dilbert se inspiró para su humor.
Ahora la lealtad es al oficio, al sector… es una lealtad a uno mismo. Comienza a conformarse una economía en la que casi nadie tendrá un trabajo real; en la que cada trabajador es un Gigs; es decir, un profesional que colabora a corto plazo con las empresas mediante contratos para hacer proyectos concretos y el trabajo se convierte en un popurrí de colaboraciones con distintas y diversas empresas a la vez. Gigonomics es una evolución natural que permite al profesional ser su propio dueño y organizar su trabajo y a la vez dotar a la empresa de una mayor flexibilidad al poder disponer del talento especializado para proyectos concretos, sin tener que tenerlo en su plantilla. Y esto será cada vez más importante en aquellas organizaciones de conocimiento que trabajen por proyectos, como por ejemplo, despachos de abogados, consultorías o ingenierías de proyectos. Los casos de Axiom o Phillips & Reiter son excelentes ejemplos. Estas dos firmas de abogados externalizan trabajos especializados y actúan como agentes comerciales (brokers) del talento, ajustan los abogados disponibles a las oportunidades que surgen.
En este momento, la trayectoria de un profesional es más parecida a la conquista de una montaña o a atravesar el Atlántico en solitario. Hay que dejar de hablar de carrera profesional, de empleados y de compromiso (unilateral) y debemos empezar a hablar de proyectos y estrategias personales y profesionales. Ya no hay rutas marcadas, ni caminos establecidos de antemano. El control lo debemos asumir nosotros porque las normas tradicionales ya no son válidas. Ahora cada persona debe ser capaz de diseñar, desarrollar y gestionar su propio plan estratégico profesional. La forma de hacerlo no es muy diferente a lo que se denomina gestión de proyectos aunque también tiene muchas similitudes con otras materias como la PNL (Programación Neurolingüística), el coaching o el marketing.
¿Cuáles son los principios básicos que se deben tener en cuenta para crear una marca personal conocida y reconocida?
La fórmula del reconocimiento. En ella se combinan tres elementos: la relevancia, la confianza y la notoriedad
• Relevancia.
• Confianza.
• Notoriedad.
El acrónimo ADN para explicar el proceso de desarrollo de la marca personal. Es una forma metafórica de decir que la marca personal es algo que define lo que somos.
A. Se trata de analizar, pero también de ser auténtico.
D. Se trata de ser diferente.
N. Se trata de ser notorio.
Bibliografía:
Tomado del sito de internet http://www.marketingdirecto.com/especiales/publicaciones/personal-branding-hacia-la-excelencia-y-la-empleabilidad-por-la-marca-personal/ el 14 de Diciembre de 2011 del documento “Personal Branding” …hacia la excelencia y la empleabilidad por la marca personal. La Caixa. Fundación Madrid por la Excelencia.

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